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El Jardin Tropical de la estación de Atocha, en el espacio de la antigua gran nave de andenes, se ha convertido en uno de los lugares más agradables de la ciudad de Madrid. Situado en pleno centro, en la ruidosa y ajetreada zona de Atocha. Ofrece a viajeros, turistas y a cuantos se acerquen a él, un oasis de tranquilidad . En sus bancos puede encontrarse un espacio privilegiado para la lectura, la charla, el descanso o la contemplación. La temperatura siempre es agradable por la aclimatación de la vegetación exótica que cubre casi toda su superficie. En invierno es un espacio cálido y luminoso que contrasta con el frío del exterior, en verano se transforma en un lugar húmedo y fresco donde es fácil encontrar alivio a los rigores del estío madrileño.
Y nosotros, elegimos ese lugar tan especial para realizar una experiencia artística : captar colores, aromas, sensaciones ….. para llevarlas al papel. Contrastando con la exuberante y siempre verde vegetación tropical, la sobria escultura en bronce “ El Viajero” de Úrculo se ha convertido en un lugar de encuentro en la gran estación de Atocha. Y junto a ella conocimos a nuestro personaje. Llegamos al Jardín en el tren de cercanías una mañana de febrero y una vez allí, los alumnos, en pequeños grupos, se dispersaron a lo ancho y alto de la nave buscando la mejor perspectiva del jardín, bajo la cubierta de acero y cristal, para comenzar a pintar. Un grupo de diez alumnas eligió como lugar de trabajo el pedestal de escasa altura sobre el que se alza la escultura de Urculo dedicada al viajero. Y allí, junto a los objetos del repertorio característico de las obras de Urculo (maletas metálicas, un sombrero, un paraguas y un abrigo… sin el viajero al que pertenecen pues podrían pertenecer a cualquiera ), estaba sentado....... ........ un anciano indigente, ligero de equipaje, esperando tal vez , como cada día, un tren, cualquier tren. La presencia bulliciosa de las chicas le incomodó y se mostró huraño, girándose con fastidio para darles la espalda. Habían invadido su pequeño espacio llenándolo de carpetas, folios y pinturas. Así los dejé para ir a ver al resto de alumnos y cuando regresé la situación había cambiado. Girado hacia ellas, simulaba con sus dedos estar pintando sobre el mármol del pedestal . Es difícil abstraerse cuando se tiene al lado a un grupo de adolescentes riendo, charlando, bromeando, pintando….y poco a poco el extraño indigente se había vuelto hacia las chicas y estaba compartiendo la misma actividad. Le ofrecimos un folio de papel, que aceptó, y pinturas de colores, que rechazó. Prefería dibujar con su bolígrafo y comenzó a hacerlo por el lado derecho del papel . Pintó un artefacto que nos dijo era un avión, después un coche o un camión con contenedores de basura en su interior….. Continuó por el lado izquierdo del papel pintando cazuelas sobre un fuego y sobre una mesa….. Había cogido confianza y como uno más del grupo comentaba las obras de las alumnas, les daba su opinión y hacía su crítica. Le acercamos una caja de pinturas y esta vez las aceptó para llevar color a sus dibujos de bolígrafo. Sus manos sucias eligieron colores limpios, alegres, vivos, luminosos… para dibujar un árbol junto al “hogar” con sus cazuelas. Terminó su obra con un SOL espléndido, lleno de rayos, que iluminaba su mundo. Cazuelas, fogón y una mesa, contenedores de basura, un avión, coche o camión y el sol, formaban el universo de nuestro amigo. Cuando le pedimos que nos regalara su dibujo firmado, dejó de ser un extraño sin nombre para ser “ Manolo yo” , una firma-mensaje cargada de autoafirmación, dignidad, orgullo y …..libertad.. Manolo abandonó su soledad durante una hora para sentirse uno más de nuestro grupo. ¡ Nuestro respeto y hasta siempre amigo ! ( Hace pocos días, el azar me permitió ver de nuevo a Manolo. Brujuleando por la red encontré un blog con imágenes de Madrid -El Metronauta-; una de ellas era el Jardín Tropical de Atocha y allí estaba Manolo, en el mismo sitio, junto a la estatua de Úrculo, como un elemento decorativo más de la estación, pero esta vez parecía sólo e ignorado). |
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