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La Semana de la Arquitectura 2007 celebrada en Madrid del 29 de septiembre al 7 de octubre, también llegó a Villaverde. Como en todo Madrid, la Junta Municipal organizó una ruta que incluía la visita a cinco edificios de tipologías diferentes, pero todos, edificios significativos de nuestro distrito y desconocidos para el gran público, aunque muy valorados por los arquitectos.
De los cinco edificios visitados, destacaría uno que ya es ejemplo de arqueología industrial : la nave Torroja o catedral de Torroja, antigua fábrica de ascensores de Boetticher y Navarro. Construida por el reconocido ingeniero Eduardo Torroja, esta antigua fábrica es un magnífico ejemplo de la arquitectura industrial de hormigón de los años 50 y forma parte del patrimonio industrial-cultural de Madrid por su gran valor arquitectónico, pero sobre todo, está muy vinculada a los trabajadores de Villaverde, es parte de la memoria histórica de este distrito.
Abandonado el edificio tras la quiebra de la empresa en 1992, el Ayuntamiento de Madrid lo adquirió en 2003 con el propósito de rehabilitarlo en un Centro de Nuevas Tecnologías ligado a un proyecto de Parque Tecnológico-Científico en Villaverde, del que la nave Torroja sería el motor. Ese proyecto debería estar acabado en 2008 y en este momento, diciembre de 2007, ni siquiera ha comenzado. Tan sólo el pasado 11 de Abril de 2007 se conocia el fallo de un concurso de ideas donde resultó ganador el proyecto de BANDA ANCHA que respeta la estructura original de Torroja.
Mientras, la catedral industrial de Villaverde agoniza sola y abandonada.Tanto la nave como el paisaje que la rodea están en un estado de degradación lamentable.
( Enero 2011 : el interior de la nave Torroja se ha limpiado y han comenzado las obras de su transformación para formar parte del proyecto Parque Tecnológico de Villaverde ).
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En la visita de la Semana de la Arquitectura 2007 sólo hemos podido ver el exterior y a distancia. La nave hace honor al nombre con el que se la conoce; tiene "aires" de catedral . De planta basilical, dividida en tres naves de diferente altura cubiertas por bóvedas de hormigón. La bóveda de la nave central está formada por una sucesión de arcos fajones rebajados y lucernarios que calan toda la superficie dejando pasar luz natural. Un juego de macizo y vano, de luces y sombras espectacular. Las naves laterales, de menor altura, actúan como contrafuertes de la principal. En los dos frentes, amplios ventanales rectangulares dejan pasar luz como los rosetones de las catedrales góticas. Olvidada entre nuevas fábricas que la rodean, la envolvía tal halo de soledad, de abandono y sobre todo de misterio, que tenía que volver para contemplarla más despacio, para conocerla por todos los lados, de arriba abajo y descubrir su interior, si fuera posible, mirando a través de algún agujero. Y volví con mi cámara dos días después para inmortalizar todo lo que allí viera antes de que el proyecto de rehabilitación ?? transformara este viejo edificio y borrara sus huellas, o antes de que el olvido definitivo o las excavadoras la redujeran a la nada. La entrada al interior de la nave era muy fácil pues uno de los muros laterales estaba roto por varios huecos muy amplios y no había señal de prohibido el paso. Si por fuera tenía aspecto de catedral, por dentro era un santuario, un sanctasanctorum del graffiti. Como "flores que crecen en la basura" y entre escombros, restos de hogueras y suciedad por todas partes, sobresalía este arte urbano clandestino llenando de color las paredes rotas y carbonizadas de la vieja nave. Más que arqueología industrial, era un yacimiento de asentamiento humano en diferentes niveles, como las cuevas prehistóricas. Habitada tras su uso industrial por gentes del submundo urbano - indigentes, yonkis, sin techo, perdidos en la gran ciudad- que convirtieron este espacio en una gran comuna dejando su huella en restos desperdigados por toda la nave : enseres domésticos viejos y sucios, sofás destartalados, ropas tiradas y zapatos sueltos, colchones agujereados, latas, tablones, botellas, plástico, restos de comida, defecaciones - basura y escombros por todas partes. Y entre tanta suciedad y abandono, entre tanta "oscuridad", el sol de un mediodía de otoño entraba por lucernarios y agujeros de las cubiertas y muros inundando de luz este tétrico lugar. Los colores cálidos, alegres y chillones de los graffiti antiguos y recientes aportaban la nota de color y vida a los muros grises y negros de la nave agonizante. Allí no había nadie, sólo un silencio de sepulcro, roto de vez en cuando por el ruido del aire moviendo los paneles transparentes de los lucernarios. Ya no era habitable para nadie, hasta los sin techo la habían abandonado. Nada parecido a lo que debió ser en otros tiempos en los que trabajadores entrando y saliendo, llenarían de ruido y movimiento, de calor humano, de sueños e ilusiones de inmigrantes llegados de toda España a este Madrid industrial de los años 50 buscando una vida mejor. Y la crisis, el cierre de la fábrica, los despidos, los conflictos, el paro, las jubilaciones forzosas....... y la desesperanza. Los graffiteros, que encuentran en las ruinas y edificios abandonados un espacio oculto y privilegiado para su arte urbano clandestino, también llegaron a la nave. Y la vieja catedral industrial se dejó hacer y acariciar, poseida por el graffiti. La maquillaron como a una vieja prostituta que busca clientes y se llena el rostro de potingues para recuperar la belleza y alegría de tiempos pasados. Pero el colorete en las mejillas, la piel de betún, las pestañas de alquitrán y el carmín exagerado de los labios resaltan aún más el deterioro de su rostro, profundizan más los surcos de su piel y enmarcan, haciéndolos más visibles, sus ojos tristes y cansados. Como la prostituta, en el crepúsculo de su vida, tambaleándose, la nave Torroja espera otra oportunidad; que algún buscador de bellezas antiguas le permita superar su decadencia reencarnándose en un nuevo espacio conservando su dignidad anterior. Ese rehabilitador de bellezas antiguas puede ser el Ayuntamiento de Madrid, actual propietario de este espacio industrial. Esperemos que en breve cumpla el compromiso con la nave Torroja y con todos los vecinos de Villaverde poniendo en marcha ese Proyecto de Parque Tecnológico en nuestro distrito. |
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