Elena.- ¿Qué diferencia hay entre el judo y el jiu-jitsu? Javier.- El jiu-jitsu es una mezcla entre el judo y el karate. El jiu-jitsu tiene varias fases en el combate: la primera fase que consiste en dar puñetazos y patadas seria la fase de karate; una segunda fase que es de agarres y proyecciones sería la fase de judo, y la tercera fase sería de trabajos de suelo como inmovilizaciones que también es de judo. Elena.- ¿Alguna vez has competido contra algún compañero en alguna competición? ¿Cómo te has sentido? Javier.- Sí, la verdad es que sí, y muchas además. La verdad es que siempre te sientes mal, porque luchar contra gente cercana a ti nunca es agradable, pero una de las ocasiones me marcó mucho; yo estaba compitiendo con un compañero al que le tengo mucho cariño y estábamos en unas condiciones en las que hacía mucho calor y cualquiera se podía desmayar allí, y llegó un momento en el que yo, como en una fase del combate, le estaba estrangulando y empecé a notar que mi compañero se estaba quedando sin respiración y se estaba desmayando y en el momento en que lo noté, le solté y le dije al árbitro que llamara al médico, y resulta que se había desmayado por el calor que hacía allí pero yo creía que era culpa mía y me sentí muy mal. Elena.- ¿Has luchado alguna vez con alguna chica en algún campeonato? Javier.- En los campeonatos no porque no esta permitido, no se puede hacer un combate mixto. Sin embargo sí he entrenado contra chicas. Elena.- En tu opinión, quiénes son más agresivos a la hora de competir, los chicos o las chicas Javier.- Sinceramente yo creo que las chicas, porque cuando estoy con mis compañeros del gimnasio viendo pelear a los chicos y dices, son buenos y son fuertes, pero luego ves a las chicas y es que se pegan con mucha rabia, con mucho odio. Elena.- ¿Alguna vez te has planteado dejarlo? Javier.- Bueno, hubo una vez que de pequeño empecé a perder el interés por este deporte y para que yo recuperara este interés mi padre se apuntó conmigo y estuvo uno o dos años haciendo jiu-jitsu conmigo y me lo pasé tan bien que recuperé ese interés. Gracias a eso ahora mismo soy cinturón negro de judo, voy a sacarme el de jiu-jitsu y estoy muy contento. Elena.- ¿Un combate en una competición puede terminar en una pelea real? Javier.- Yo en todos los años que he estado compitiendo nunca lo he visto, nunca ha sucedido nada parecido, porque una cosa que le enseñan a todos los participantes desde muy pequeños es a aceptar la derrota y a mejorar, y eso he tenido la suerte de no haberlo visto nunca. Elena.- El debate esta en la calle ¿Son deportes el judo y el jiu-jitsu o son sólo técnicas de defensa personal? ¿Qué tienen en común con otros deportes? Javier.- El judo y el jiu-jitsu son deportes. El judo es un deporte de élite, de competición al igual que el jiu-jitsu, pero también te sirven como técnica de defensa personal en caso de que te encuentres un día un problema en la calle. En todos los deportes para ser el mejor o uno de los mejores tienes que entrenar y mejorar día a día y yo creo que te encuentras muy a gusto cuando ves tus objetivos cumplidos después de tanto esfuerzo. Elena.- ¿Crees que este deporte puede atraer a gente agresiva que busca a toda costa derribar al contrario aunque sea violando las reglas? ¿ Atrae a gente que le gusta la pelea? Javier.- Yo creo que no hay personas agresivas, sino maestros que enseñan a ser agresivos. Creo que depende de la mentalidad de cada persona y la mentalidad de su maestro. Un alumno que practique un deporte de contacto sólo aprende lo que le enseña su maestro y si el maestro es agresivo, el alumno también lo será. Pero en este deporte la excesiva agresividad se castiga con la descalificación del agresor. Sinceramente no me gusta la pelea, pero me atrae el deporte y tengo muchos compañeros que coinciden con mi opinión. Elena.- A menudo en los combates se oye al público e incluso al entrenador animar de una forma que resulta violenta. ¿Crees que es normal? Javier.- No es normal, pero en algunos casos si se ve. A veces es para que el participante salga convencido de que puede ganar, no se trata de producir una pelea, sino de motivarle. Elena.- Cuando te han tumbado o derribado ¿cómo te sientes? ¿ Alguna vez te has sentido humillado? Javier.- A veces lo primero que te fijas es en el marcador, siempre te fijas en cuanto tiempo queda, como va la puntuación y es verdad que a veces te puedes sentir un poco humillado dependiendo de la forma en que te tire, pero yo creo que luego te levantas con más ganas de seguir luchando. En alguna ocasión sí que me he sentido humillado, pero no porque me hayan derribado o porque me hayan ganado, sino por la forma en la que me han ganado, a lo mejor una simple derrota, no duele tanto como una derrota en la que encima el ganador ha actuado de forma indebida. Elena.- ¿Alguna vez has tenido que utilizar el jiu-jitsu en una pelea en la calle? Javier.- De momento he sido afortunado y no lo he tenido que utilizar. Elena.- ¿Son todos los árbitros y entrenadores escrupulosos con el respeto a las normas de este deporte? Javier.- Si, los árbitros y los entrenadores siguen a rajatabla las normas y el comportamiento que hay que tener en las competiciones porque para eso están. Por ejemplo los árbitros en el momento que ven un mínimo de agresividad la primera vez avisan al participante y la segunda vez le echan de la competición y no vuelve a competir. Elena.- ¿Alguna vez te han tenido que expulsar por agresividad? Javier.- Nunca...Nunca. Mi entrenador nos ha enseñado desde pequeños que la agresividad tiene límites, tu puedes entrenar fuerte, dar duro... pero que nunca se te crucen los cables y dañes a alguien. Elena.- ¿Le aconsejas este deporte a un niño o crees que hay que empezar a una determinada edad? Javier.- Puedes empezar a cualquier edad. Yo empecé a los cuatro años, ahora tengo dieciséis, y sigo practicándolo. Yo conozco a personas mayores que a lo mejor tienen cincuenta años y están practicando este deporte o han empezado a practicarlo a esa edad . Elena.- ¿Qué opinas de que a las mujeres maltratadas o amenazadas por sus parejas les den clases gratuitas de estas artes marciales como medio de defensa? ¿ Les puede ayudar? Javier.- Si, yo creo que es una muy buena idea dar estas clases a mujeres y a toda persona que lo necesite, porque las puede ayudar en esos momentos difíciles, en los que las mujeres maltratadas tienen miedo de su agresor y a lo mejor al practicar o al recibir clases de defensa personal les puede ayudar a superar ese miedo y a defenderse cuando lo necesiten. Elena.- ¿Crees que ante su agresor pueden reaccionar por mucho jiu-jitsu que sepan? Javier.- Depende de la mujer y del miedo que tenga esa mujer a su agresor. Hay mujeres menos fuertes para enfrentarse a su agresor y otras que a lo mejor al recibir estas clases, se sienten más seguras y pueden emplearlo. Elena.- Donde tu entrenas ¿ se imparten estas clases? Javier.- Si, se imparten y gratuitas. Yo he visto en mi gimnasio fotos de mi entrenador con sus alumnas, con mujeres entre 35 y 60 años, y por lo visto va muy bien, están muy contentas. |