En el transcurso de la ruta íbamos haciendo varias paradas para esperarnos y una de ellas para descansar y tomarnos algo para recobrar fuerzas. En una de las paradas uno de nuestros compañeros tuvo un pequeño percance con los frenos y se cayó de la bici sin consecuencias graves (aunque al día siguiente llego al instituto con el brazo vendado). Durante el recorrido nos encontramos con varios obstáculos que algunas personas no pudieron superar pero fueron muy divertidos. En una de las paradas llegamos hasta un punto donde veimos todo Madrid con unas vistas privilegiadas y preciosas. ¡Fue un día divertido que nos gustaría volver a repetir! |