Por qué SIRINGA
 
Revist@ Digit@l del IES Ciudad los Angeles MEDIO AMBIENTE - ESPECIAL 25 ANIVERSARIO  
 

     
       

por Cristina Gómez Calcerrada, Estefanía Moraga Huescar y Elena Sánchez Arribas. 1º1 Bachillerato. Ciencias del Mundo Contemporáneo.

 
               

El archipiélago de Santorini forma parte del grupo de islas más meridional de las Cicladas, en el Mediterráneo centro oriental. Está formado por cuatro islas de la que Thera, a oriente, es la más grande, seguida de Thirossia en el poniente, delimitando entre ambas una elipse con el eje de dirección nornoroeste sursureste más o menos regular en uno de cuyos centros se sitúan las otras dos Palla Kameni y Nea Kameni. Todas ellas son de origen volcánico y están situadas al sur del Mar Egeo a unos 200 Km. de las costas de la Grecia continental. En Thera, se encuentra Fira, actual capital.

La isla de Nea Kameni, deshabitada, está situada en el centro de una caldera volcánica que alberga el Parque Natural Geológico Nacional del mismo nombre y sobre el que se alza el cono y el cráter actual del volcán Santorini, responsable genético de todo lo anterior.

Se trata de un volcán activo, cuya última erupción, (paradójicamente efusiva) tuvo lugar en 1950. Fue en su momento el centro volcánico más activo del arco de islas con este tipo de actividad en el mar Egeo, aunque en la actualidad lo que queda realmente del conjunto es el borde acantilado de una caldera de explosión ocupada hoy día por el mar, de unas dimensiones aproximadas de 12 x 7 Km. de diámetro y hasta 400 metros de profundidad, sobre la que se alza el nuevo volcán.

La caldera se formó como consecuencia de una de las mayores erupciones volcánicas explosivas de la prehistoria reciente, ocurrida hace aproximadamente 3.500 años, (las investigaciones actuales la sitúan entre los años 1628 y 1627 a. de C. o BP, antes del presente, como gusten), constatándose, además, la presencia de ingentes cantidades de piroclastos y cenizas volcánicas esparcidas y acumuladas en distintos lugares del área del Mediterráneo y a distancias más que considerables del centro de producción; así como las huellas dejadas por un tsunami extraordinario originado por la propia erupción.

Según algunas teorías, el cataclismo geológico podría haber sido el responsable, bien directa o indirectamente, del colapso de la civilización Minoica de la isla de Creta situada a unos 110 Km. al sur de la propia Santorini, hasta su desaparición total.

Archipiélago de Santorini en el Mar Egeo

De la misma manera, alguna otra hipótesis sostiene también que la erupción del Santorini en Thera podría ser la fuente original de inspiración de la leyenda recogida en los clásicos griegos sobre la Atlántida , un referente mitológico también de otras culturas.

Parece ser que el proceso volcánico previo a la erupción catastrófica comenzó varias semanas antes cuando un conjunto de acontecimientos eruptivos de pequeña intensidad habrían sorprendido y alarmado a la población. La explosión final fue, lógicamente, mucho más intensa, y además de los efectos geológicos sobre la corteza terrestre y los sociales, sobre las poblaciones del entorno, tuvo también efectos sobre la atmósfera terrestre, ya que la emisión de polvo volcánico oscureció el cielo lo suficiente como para que el fenómeno fuera observado en lugares tan alejados como Egipto e incluso en la China.

La emisión de piroclastos, ceniza y gases ocasionó, al parecer, el enfriamiento temporal del clima en amplias zonas del globo al no poder la radiación solar atravesarlos, circunstancia que ha quedado registrada tanto en los anillos de crecimiento de los árboles de lugares tan apartados de la cuenca mediterránea como las turberas irlandesas o los bosques perennifolios canadienses.

Aún lo violento de la explosión, parece ser que la mayor parte de la población tuvo tiempo suficiente para evacuar la isla, aunque se sospecha también que gran parte de las personas pudo morir atrapada en los muelles bien por los efectos de la explosión directa o por los efectos asociados con ella, caso de los tsunamis.

Por la magnitud y la intensidad del acontecimiento, bien podría decirse que la explosión de Santorini fue uno de los primeros hechos catastróficos importantes de la historia de la humanidad, como lo fue para la historia geológica el acontecimiento del límite K-T; así lo demuestra un grupo de arqueólogos que descubrieran en Akrotiri, un lugar situado en la costa sur de la isla de Thera, una antiquísima población que llevaba varios milenios sepultada bajo una capa de al menos 30 m de cenizas volcánicas. Con restos arqueológicos evidentes de la civilización minoica o de similar inspiración cultural.

La civilización minoica fue ciertamente avanzada, ocupó las islas griegas meridionales entre los siglos XVII-XVI siglos a C (BP), a ella pertenecen los objetos encontrados en las excavaciones de la zona, y las huellas de las obras públicas con las que en aquellos tiempos urbanizaban las ciudades. Se han descubierto bellas casas de dos y tres pisos, calles con alcantarillado, lujosas villas decoradas con impresionantes frescos similares a los minoicos y cientos de objetos, algunos procedentes de tierras lejanas, como vasijas, tarros, ánforas, joyas, exóticos muebles y herramientas elaboradas con cobre, que demostraban su intercambio comercial y cultural.

Su desaparición súbita, lleva a preguntarse si ¿hay alguna relación entre su ocaso rápido y los acontecimientos geológicos violentos del entorno?

Las investigaciones geológicas demuestran que sobre Creta habían caído cenizas volcánicas, no en los volúmenes espectaculares esperados, (posiblemente las circunstancias meteorológicas del momento llevaran las cenizas de las explosiones en direcciones opuestas a la de la isla). De lo que no parece haber ninguna duda es de las huellas de los correspondientes tsunamis en el entorno del Mediterráneo.

En Creta concretamente y en otras zonas ribereñas próximas a la costa se encontraron capas de lodos y arcillas sedimentadas que contenían moluscos de hábitat marinos, cuya única explicación posible para su situación es la de un transporte mediante un oleaje extraordinario de este tipo.

Fresco de la civilización minoica

Si además, se encuentró un palacio minoico que fue enterrado por el mismo material, la justificación de la catástrofe afectando a esta civilización, es evidente. Aunque es preciso señalar que algunos autores se inclinan por otras causas para la desaparición de la civilización minoica, al establecer un desfase, según sus datos, entre las fechas con las que se data el volcanismo de Santorini y la desaparición de la civilización minoica.

Posiblemente la cronología de los acontecimientos se ajustara, en el caso probar la relación entre ambos acontecimientos de forma fehaciente, y al menos relativamente, a una secuencia como la que se describe a continuación:

•  La erupción paroxísmica acabó directamente con la isla de Thera, posiblemente constituida como base naval y del comercio minoico en su área de influencia.

•  Como acontecimientos secundarios ligados a la causa primera de la explosión, pero también de primordial importancia, se generaron tsunamis que arrasaron el entorno costero, incluidos los puertos instalados en él, acabando inmediatamente tanto la flota pesquera como la comercial.

•  A los efectos primarios y secundarios citados hay que añadir otros también derivados de la erupción, como es el caso de los materiales inyectados a la atmósfera de tipo gas y polvo que acabarían por modificar localmente el clima, dejándose sentir esta circunstancia en el resto del espacio ocupado hoy por la actual zona Eurasiática y Norteamérica.

•  La consecuencia socioeconómica inmediata es que las cosechas se colapsarían durante varios años, tanto por los efectos climáticos como por la posible salinización de los suelos productivos debida a los tsunamis de las zonas agrícolas próximas a la costa, propagándose el hambre y las enfermedades infecciosas de inmediato.

•  Incluso algunos investigadores suponen que los cretenses, como consecuencia de los desastres de todo tipo encadenados en sucesión mortífera, empezaron a ver su civilización de manera diferente, sumergiéndose en un pesimismo que, de no ser relatos mitológicos, les hubieran llevado a desobedecer al propio Minos y a su feroz minotauro antropófago. Por lo que la sustitución de la cultura minoica por la griega fue posible en un corto periodo de tiempo.

El volcán de Santorini está clasificado como un volcán de tipo peleano. En este tipo de volcanes la lava es extremadamente viscosa y se consolida con gran rapidez, llegando a tapar por completo el cráter. La enorme presión de vapor ejercida por los gases del magma, sin posibilidad de salida, provoca una enorme explosión que levanta este tapón que se eleva previamente formando una gran aguja. Sin embargo, en las erupciones recientes se constatan emisiones lávicas fluidas, lo que da una idea global del carácter cambiante de los volcanes y sus erupciones en el tiempo.

Ahora bien, la erupción de Santorini se compara con otra más reciente, la del Krakatoa, volcán situado en el estrecho de la Sonda, entre Java y Sumatra, de finales del XIX. Se cree que en ambos casos, se conjugaron dos procesos geológicos que las magnifican complicando el proceso en sí; por un lado la naturaleza y composición de los magmas en un momento dado y por otro, la entrada en contacto del fundido rocoso ascendente con el agua marina infiltrada directamente o con la de las rocas empapadas, denominándose por ello erupciones freáticas.

Cuando las paredes del volcán ceden a tan enorme empuje, abriéndose un conducto por el que salen con extraordinaria fuerza los gases acumulados a elevada temperatura y que, mezclados con cenizas, formaron la nube de gas tan inmensa que se vio.

La región volcánica de los alrededores de Creta está condicionada por la un conjunto de fracturas orientadas al noreste; fallas que afectan a la corteza profunda por donde aprovecha el magma para ascender hasta la superficie.

El vulcanismo del Egeo comenzó hace 4 millones de años y nunca se ha detenido excepto en la isla de Kos, donde los geólogos han descubierto la evidencia de erupciones en épocas tan precoces como 11 millones de años atrás. Había que mirar la zona más activa geológicamente del campo sur del Egeo. Esa zona es, claramente, el campo volcánico de Santorini, y los geólogos no tenían motivos para pensar que en el pasado había sido diferente. Los perfiles sísmicos de la zona muestran la falla sobre la que están situadas todas estas estructuras, y que permite la salida del magma al mar o al aire.

Dado que el riesgo volcánico es evidente en muchas regiones del globo y que el factor de exposición o número de personas susceptibles de sufrir daño es muy alto, al menos seiscientos millones de habitantes se encuentran instalados en las proximidades de los volcanes, y la vulnerabilidad es elevada en ocasiones, se hace preciso establecer unas medidas científicas, técnicas e incluso socioeconómicas que permitan anticiparse al desencadenamiento de un acontecimiento como el de Santorini, es decir, se hacen precisas unas medidas de predicción volcánica,

Las medidas científicas deben apoyarse en los antecedentes del volcán y en los precursores o circunstancias que anticipan el acontecimiento paroxísmico. Estos pueden ser de varios tipos, físicos como la actividad sísmica previa, las deformaciones del suelo detectables vía satélite, etc.; químicos como las emanaciones de gases y la actividad fumarólica, la variación de la composición química del agua del entorno, que ayudan a los científicos a saber cuándo se empieza a activar un volcán.

Si se logran detectar estos cambios es posible establecer la probabilidad de que ocurra una erupción volcánica. De todas maneras es difícil predecir con exactitud el día, la hora y la magnitud de una erupción. Hasta el momento no existe una técnica específica que permita predecir con exactitud la ocurrencia de una erupción volcánica.

La tecnología actual permite instalar observatorios sismo-vulcanológicos en diversos volcanes del mundo, sobre todo en aquellos de los países desarrollados, equipados con una serie de aparatos que han venido recogiendo valiosa información, lo que ha permitido, en algunos casos, predecir la erupción en forma exacta, vale decir, el momento en que se iniciaría la actividad en la superficie y el lugar por donde saldrían emitidos los materiales.

En todo caso, es importante indicar que los volcanes tienen comportamientos individuales, por lo cual es necesario hacer un seguimiento permanente de cada uno, más o menos a la manera de la ficha clínica de un paciente, ya que si bien es cierto hay algunos rasgos que son comunes a todos, existen otros que les individualizan.

Por esto, es importante también realizar las investigaciones del pasado de los volcanes, para determinar en mejor forma las características que los tipifican. Con estas informaciones y otros conocimientos es posible elaborar, por ejemplo, mapas de riesgo volcánico, determinando para cada área los posibles efectos que las erupciones provocan.

Si el aspecto predictivo es importante no lo es menos el preventivo. La prevención pasa por la elaboración de los correspondientes planes de emergencia donde se recojan las indicaciones pertinentes para disminuir tanto la exposición como la vulnerabilidad de la zona. Todo ello recogido en el correspondiente plan de ordenación del territorio.

Bibliografía

http://www.grecotour.com/santorini/historia-de-santorini.htm

http://www.masalladelaciencia.es/santorini-el-volcan-del-exodo_id21914/introduccion_id263229

http://www.culturaclasica.com/index.php?q=node/1325

http://es.wikipedia.org

Imágenes

Mapa de Santorini: www.greeka.com/.../santorini/santorini-map.htm

Volcán de Santorini. Caldera con barcos: www.tripadvisor.com/LocationPhotos-g189433-w2...

Volcán: www.decadevolcano.com/santorini/santorini_geo...

Santorini Landsand: askville.amazon.com/find-information-lost-cit...