Si además, se encuentró un palacio minoico que fue enterrado por el mismo material, la justificación de la catástrofe afectando a esta civilización, es evidente. Aunque es preciso señalar que algunos autores se inclinan por otras causas para la desaparición de la civilización minoica, al establecer un desfase, según sus datos, entre las fechas con las que se data el volcanismo de Santorini y la desaparición de la civilización minoica. Posiblemente la cronología de los acontecimientos se ajustara, en el caso probar la relación entre ambos acontecimientos de forma fehaciente, y al menos relativamente, a una secuencia como la que se describe a continuación: La erupción paroxísmica acabó directamente con la isla de Thera, posiblemente constituida como base naval y del comercio minoico en su área de influencia. Como acontecimientos secundarios ligados a la causa primera de la explosión, pero también de primordial importancia, se generaron tsunamis que arrasaron el entorno costero, incluidos los puertos instalados en él, acabando inmediatamente tanto la flota pesquera como la comercial. A los efectos primarios y secundarios citados hay que añadir otros también derivados de la erupción, como es el caso de los materiales inyectados a la atmósfera de tipo gas y polvo que acabarían por modificar localmente el clima, dejándose sentir esta circunstancia en el resto del espacio ocupado hoy por la actual zona Eurasiática y Norteamérica. La consecuencia socioeconómica inmediata es que las cosechas se colapsarían durante varios años, tanto por los efectos climáticos como por la posible salinización de los suelos productivos debida a los tsunamis de las zonas agrícolas próximas a la costa, propagándose el hambre y las enfermedades infecciosas de inmediato. Incluso algunos investigadores suponen que los cretenses, como consecuencia de los desastres de todo tipo encadenados en sucesión mortífera, empezaron a ver su civilización de manera diferente, sumergiéndose en un pesimismo que, de no ser relatos mitológicos, les hubieran llevado a desobedecer al propio Minos y a su feroz minotauro antropófago. Por lo que la sustitución de la cultura minoica por la griega fue posible en un corto periodo de tiempo. El volcán de Santorini está clasificado como un volcán de tipo peleano. En este tipo de volcanes la lava es extremadamente viscosa y se consolida con gran rapidez, llegando a tapar por completo el cráter. La enorme presión de vapor ejercida por los gases del magma, sin posibilidad de salida, provoca una enorme explosión que levanta este tapón que se eleva previamente formando una gran aguja. Sin embargo, en las erupciones recientes se constatan emisiones lávicas fluidas, lo que da una idea global del carácter cambiante de los volcanes y sus erupciones en el tiempo. Ahora bien, la erupción de Santorini se compara con otra más reciente, la del Krakatoa, volcán situado en el estrecho de la Sonda, entre Java y Sumatra, de finales del XIX. Se cree que en ambos casos, se conjugaron dos procesos geológicos que las magnifican complicando el proceso en sí; por un lado la naturaleza y composición de los magmas en un momento dado y por otro, la entrada en contacto del fundido rocoso ascendente con el agua marina infiltrada directamente o con la de las rocas empapadas, denominándose por ello erupciones freáticas. Cuando las paredes del volcán ceden a tan enorme empuje, abriéndose un conducto por el que salen con extraordinaria fuerza los gases acumulados a elevada temperatura y que, mezclados con cenizas, formaron la nube de gas tan inmensa que se vio. La región volcánica de los alrededores de Creta está condicionada por la un conjunto de fracturas orientadas al noreste; fallas que afectan a la corteza profunda por donde aprovecha el magma para ascender hasta la superficie. El vulcanismo del Egeo comenzó hace 4 millones de años y nunca se ha detenido excepto en la isla de Kos, donde los geólogos han descubierto la evidencia de erupciones en épocas tan precoces como 11 millones de años atrás. Había que mirar la zona más activa geológicamente del campo sur del Egeo. Esa zona es, claramente, el campo volcánico de Santorini, y los geólogos no tenían motivos para pensar que en el pasado había sido diferente. Los perfiles sísmicos de la zona muestran la falla sobre la que están situadas todas estas estructuras, y que permite la salida del magma al mar o al aire. Dado que el riesgo volcánico es evidente en muchas regiones del globo y que el factor de exposición o número de personas susceptibles de sufrir daño es muy alto, al menos seiscientos millones de habitantes se encuentran instalados en las proximidades de los volcanes, y la vulnerabilidad es elevada en ocasiones, se hace preciso establecer unas medidas científicas, técnicas e incluso socioeconómicas que permitan anticiparse al desencadenamiento de un acontecimiento como el de Santorini, es decir, se hacen precisas unas medidas de predicción volcánica, Las medidas científicas deben apoyarse en los antecedentes del volcán y en los precursores o circunstancias que anticipan el acontecimiento paroxísmico. Estos pueden ser de varios tipos, físicos como la actividad sísmica previa, las deformaciones del suelo detectables vía satélite, etc.; químicos como las emanaciones de gases y la actividad fumarólica, la variación de la composición química del agua del entorno, que ayudan a los científicos a saber cuándo se empieza a activar un volcán. Si se logran detectar estos cambios es posible establecer la probabilidad de que ocurra una erupción volcánica. De todas maneras es difícil predecir con exactitud el día, la hora y la magnitud de una erupción. Hasta el momento no existe una técnica específica que permita predecir con exactitud la ocurrencia de una erupción volcánica. La tecnología actual permite instalar observatorios sismo-vulcanológicos en diversos volcanes del mundo, sobre todo en aquellos de los países desarrollados, equipados con una serie de aparatos que han venido recogiendo valiosa información, lo que ha permitido, en algunos casos, predecir la erupción en forma exacta, vale decir, el momento en que se iniciaría la actividad en la superficie y el lugar por donde saldrían emitidos los materiales. En todo caso, es importante indicar que los volcanes tienen comportamientos individuales, por lo cual es necesario hacer un seguimiento permanente de cada uno, más o menos a la manera de la ficha clínica de un paciente, ya que si bien es cierto hay algunos rasgos que son comunes a todos, existen otros que les individualizan. Por esto, es importante también realizar las investigaciones del pasado de los volcanes, para determinar en mejor forma las características que los tipifican. Con estas informaciones y otros conocimientos es posible elaborar, por ejemplo, mapas de riesgo volcánico, determinando para cada área los posibles efectos que las erupciones provocan. Si el aspecto predictivo es importante no lo es menos el preventivo. La prevención pasa por la elaboración de los correspondientes planes de emergencia donde se recojan las indicaciones pertinentes para disminuir tanto la exposición como la vulnerabilidad de la zona. Todo ello recogido en el correspondiente plan de ordenación del territorio. Bibliografía http://www.grecotour.com/santorini/historia-de-santorini.htm http://www.masalladelaciencia.es/santorini-el-volcan-del-exodo_id21914/introduccion_id263229 http://www.culturaclasica.com/index.php?q=node/1325 http://es.wikipedia.org Imágenes Mapa de Santorini: www.greeka.com/.../santorini/santorini-map.htm Volcán de Santorini. Caldera con barcos: www.tripadvisor.com/LocationPhotos-g189433-w2... Volcán: www.decadevolcano.com/santorini/santorini_geo... Santorini Landsand: askville.amazon.com/find-information-lost-cit... |