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| Revist@ Digit@l del IES Ciudad los Angeles |
MEDIO AMBIENTE - ESPECIAL 25 ANIVERSARIO |
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Sara Cruz Trujillo, Sandra Moreno Valero y Carlos Pérez Corrochano 1º 1. Bac. Ciencias del Mundo Contemporáneo. |
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El término tsunami es de origen japonés y significa “ola de puerto”, básicamente son grandes olas, a veces de más de 30 m de altura, normalmente de origen sísmico, es decir, son generadas por terremotos submarinos, aunque es fácil suponer que otras causas geológicas pueden ser también responsables del fenómeno, como es el caso de las erupciones volcánicas subacuáticas, de los movimientos de ladera aéreos o bajo el nivel del mar que perturban la dinámica de la masa de agua, y excepcionalmente podrían darse también por causas extraterrestres, como puede ser un impacto meteorítico en el mar. |
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El tsunami de diciembre del año 2004, tuvo su origen en un terremoto con el hipocentro situado a una profundidad de 19 millas por debajo del nivel del mar mientras que el epicentro tenía las siguientes coordenadas, 3.316° N 95.854° E , a 160 kilómetros al oeste de Sumatra. El movimiento sísmico resultó ser inusualmente extenso ya que se reactivaron 1.125 kilómetros de falla que se deslizó 15 metros a lo largo de la zona donde la Placa Índica subduce a la Placa de Burma. La magnitud del terremoto fue registrada originalmente como de 9.0 grados en la escala de Richter , pero luego se ha modificado en su valor, aumentándola entre 9.1 y 9.3. Tal liberación de energía supone el que sea el segundo seísmo en importancia registrado desde que existen los sismógrafos. También es destacable el hecho de que este seísmo tenga el record en cuanto a la mayor duración observada en lo que a activación de fallas geológicas se refiere, ya que el movimiento se mantuvo entre 500 y 600 segundos (8.3 a 10 minutos). Es decir, fue lo suficientemente grande como para que el planeta entero vibrase un centímetro sobre su eje de rotación. |
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El mecanismo de subducción de la placa litosférica Índica bajo la placa de Burna no sucedió instantáneamente, sino que lo hizo en dos fases separadas entre sí varios minutos. Los datos acústicos y los sismográficos señalan que la primera fase implicó una ruptura de cerca de 400 kilómetros de largo, la más larga conocida hasta la fecha a una velocidad de cerca de 2.8 km/s, comenzando en la costa de Aceh y continuando en dirección noroeste durante unos 100 segundos. Una pausa de un tiempo similar al anterior ocurrió antes de que la ruptura continuara hacia el norte, hacia las islas de Andaman y de Nicobar. ¿Qué consecuencias tuvo semejante movimiento? Un movimiento tan desmesurado como el señalado produjo una serie de reacciones en cadena, entre las que se destacan las siguientes: En las profundidades del océano Índico, en el epicentro del terremoto, el lecho marino se levantó al menos 20 metros. Miles de millones de toneladas de agua fueron empujadas hacia arriba por el movimiento del fondo, perturbando el océano de tal manera que en superficie se convirtieron en una serie de olas de longitud de onda importante, kilométrica. Los científicos del Centro de Alarma de Tsunami del Pacífico, alejados del epicentro, no tenían datos necesarios y suficientes para concluir que podría dar lugar a la formación de un tsunami con certeza absoluta, y por esto emitieron la señal de alarma de uno posible 50 minutos después de haber percibido el terremoto. |
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Media hora después de que comenzara el seísmo, la primera ola gigante azotó Sumatra. En las costas orientadas hacia el epicentro, las olas alcanzaron alturas de 20 metros, y arrancaron la vegetación que se encontraba desde la playa hasta 800 metros tierra adentro. En la ciudad de Banda Aceh, a pocos kilómetros de allí, la costa fue destruida por completo. Miles de personas murieron en tan sólo 15 minutos. Después de afectar a Sumatra, las olas gigantes continuaron desplazándose por el mar Andaman hacia Tailandia. Pocos minutos después, la primera ola gigante azotó Tailandia y miles de toneladas de agua comenzaron a adentrarse por tierra. Solamente en Khao Lak, las olas alcanzaron una altura de 10 metros. Casi al mismo tiempo, otra serie de olas se desplazaron hacia Sri Lanka. Su movimiento apenas se podía percibir a 30 centímetros sobre la superficie, pero se trasladaban a una velocidad de 800 kilómetros por hora. Alrededor de seis olas gigantes, con un peso estimado de 10.10 11 Tn, llegaron sin aviso previo al sur de Sri Lanka. Apenas tocaron tierra, por efecto de la refracción, comenzaron a cambiar de dirección. En este fenómeno, el fondo de las olas va cambiando de velocidad a medida que se acercan a la costa, y así se va adaptando a la forma del litoral con el consiguiente rozamiento. Esto hizo que la costa del suroeste de Sri Lanka, que se consideraba como seguro, recibiera de pronto el impacto de las olas. Las olas también llegaron a las Islas Maldivas, uno de los países con la topografía más baja del globo. No obstante, la mayoría de sus habitantes sobrevivió al impacto contabilizándose 80 víctimas directas, escasas para la magnitud de la catástrofe. Al parecer, las islas se salvaron gracias a diversas circunstancias geográficas: el hecho de ser islas arrecifales con las colonias de coral instaladas sobre conos de origen volcánico y de carecer de una plataforma continental extensa que hiciera crecer la ola en altura contribuyó a que el tsunami pasara por encima de la tierra; también se cree que los corales protegieron la isla actuando como escurridores gigantes que despojaron a la olas de energía. Una vez sobrepasadas las Maldivas, las olas llegaron con más fuerza a Somalia, en la zona del cuerno de África, al otro lado del océano Índico, donde murieron otras 300 personas. Cuando las olas llegaron a Kenia, al sur, ya eran pequeñas, pues habían perdido su energía al chocar contra las masas terrestres de las islas Seychelles y de Diego García. Sólo una persona murió, pues allí ya había llegado la noticia del tsunami y se procedió a la evacuación efectiva de las playas como medida de prevención. En total, 18 países sufrieron daños como consecuencia del tsunami: Indonesia, Tailandia, India, Sri-Lanka, Malasia, Myanmar, Bangla Desh, Las Maldivas, Reunión Island, Seychelles, Madagascar, Mauricio, Somalia, Tanzania, Kenia, Omán, Sudáfrica y Australia. ¿Cuáles fueron las consecuencias geofísicas secundarias al gran terremoto que originó el tsunami principal? Normalmente, después de producirse un sismo grande, ocurren terremotos de menor tamaño a los que se les llama réplicas, y son debidos a los lógicos reajustes de la falla. La zona que cubre los epicentros de las réplicas se llama “área de réplicas” y sus dimensiones son indicadoras del tamaño de la falla asociada al terremoto principal. Las réplicas ocurren en el plano de falla o en zonas muy cercanas, la longitud de la zona de las réplicas sugiere que la ruptura de falla del sismo principal se ha extendido hacia el norte del epicentro con una longitud de unos 1.000 kilómetros. El día 28 de marzo, de 2005, se produjo otro gran sismo de magnitud 8.6 en la misma falla. Además, en tres meses se produjeron alrededor de 480 sismos de magnitudes entre 5.0 y 6.0, 22 sismos de magnitud entre 6.0 y 7.0, 2 sismos de magnitud entre 7.0 y 8.0 y un sismo, el citado, de magnitud superior a 8.0. Además, el terremoto indonesio ha sido de tal magnitud que científicos de la NASA calculan que ha podido cambiar ligeramente la forma de nuestro planeta disminuyendo su achatamiento en los polos. Lo que reduce en casi 3 microsegundos la longitud del día, y ha desviado el Polo Norte unos 2,5 centímetros en dirección 145º longitud este. Es decir, la tierra es ahora más esférica y gira un poco más rápido. ¿Qué Efectos tuvo el tsunami en su zona de acción?
De las informaciones recibidas por todos los medios, es posible afirmar que nos encontraríamos ante uno de los eventos naturales más catastróficos de la historia conocida de la Tierra. Las consecuencias han podido ser evaluadas, en parte, gracias a las imágenes de los satélites, que permitirán estimar las necesidades de reconstrucción y rehabilitación de ciudades, terrenos agrícolas y manglares, así como de la infraestructura costera. |
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Gracias a las imágenes obtenidas vía satélite, la FAO está elaborando un Atlas de las zonas afectadas por el tsunami, ayudados también por mapas topográficos anteriores al desastre y a la tecnología aportada por el Sistema de Información Geográfica.
Impacto social.
Lo más terrible es pensar en la cifra de fallecidos y en que nunca sabremos con exactitud el número de víctimas porque muchos no podrán ser encontrados jamás debido a que literalmente se los tragó el mar. El número, aún provisional, de víctimas debido a los tsunamis y las inundaciones subsiguientes fue de 288.000, aunque varios miles de personas siguen desaparecidas, y más de un millón quedaron sin hogar.
La cifra de muertos es particularmente alta por ser la primera vez en más de 100 años que un tsunami en el Océano Índico ha afectado las costas, con lo cual los países estaban poco preparados para ello e incluso sus pobladores no supieron reconocer las señales de advenimiento del oleaje extraordinario. El último tsunami que tuvo lugar en la zona fue debido a la erupción del Krakatoa en 1883 .
Por lo general, los tsunamis ocurren en las costas del "Anillo de Fuego" que dan al Pacífico, donde los gobiernos están mejor preparados y existen sistemas de alerta.
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Impacto en el medio ambiente y los ecosistemas En Indonesia, Sri Lanka y las islas Maldivas sobre todo, los daños ecológicos son incalculables, ya que tanto los arrecifes de coral como los manglares fueron destruidos, miles de hectáreas de estas formaciones fueron arrasadas, y éstos ecosistemas tan frágiles constituyen terrenos vitales para la alimentación y la reproducción de la vida marina.
Paradójicamente, los arrecifes que circundan todas estas islas, actuaron a modo de parapetos que amortiguaron el impacto de estas olas gigantes evitando una destrucción mayor, aunque algunas de las islas del archipiélago de las Maldivas han desaparecido bajo las aguas. |
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Pasará mucho tiempo para que los arrecifes de coral destrozados y los manglares, arrancados de cuajo vuelvan a crecer, por lo que se hace del todo necesario proteger y recuperar estas barreras naturales, por lo que a medio plazo tendrán que establecerse planes para su repoblación. Según un cálculo realizado por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el gobierno indonesio, los daños se elevan a unos 520 millones de euros. Además, hay que tener en cuenta que las aguas marinas inundaron cultivos destruyendo las cosechas de arroz a lo largo de la franja costera desde Indonesia hasta la India, arruinando los equipos de irrigación y de drenaje. Se produjo el depósito de sales en la tierra cultivable hasta un kilómetro y medio tierra adentro contaminando las aguas subterráneas de numerosos pozos para consumo humano y para el riego. · Impacto económico
Fue tal la devastación causada por el terremoto y el tsunami, que el G-7 (Grupo de los siete países mas industrializados del mundo, conformado por EE.UU., Japón, Alemania, Francia, Italia, Canadá y el Reino Unido) anunció un acuerdo para la congelación de la deuda externa con los países afectados, lo que permitirá ahorrar unos 5.800 de millones de dólares al año. |
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La suspensión de la deuda será voluntaria para esos países, hasta que el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), hayan concluido una evaluación de todas sus necesidades de reconstrucción y de requerimientos financieros. Por otro lado, cabe destacar, que algunos de los países afectados (Indonesia, Tailandia y Malasia) son miembros activos de APEC (Cooperación Económica del Asia Pacifico), y por ende, las repercusiones del fenómeno natural se verán reflejadas en este bloque económico. Los impactos fueron diferentes en cada una de las economías y éstos pueden localizarse en regiones específicas, más que en la región APEC en su conjunto. En general se visualiza que los impactos pueden ser caracterizados en dos tipos: uno que obedece a aspectos de carácter humanitario y otro de carácter económico. Desde el punto de vista económico e interno de cada país, sí se identifican impactos importantes ya que se afectó la infraestructura local como por ejemplo, la relacionada con hospitales, escuelas, vivienda, energía eléctrica, la cual va a requerir ser reconstruida para que se restauren los servicios básicos, de salud y educacionales. En este sentido si hay alguna industria que se verá beneficiada podría ser la de la construcción y con ella la del cemento, ya que se requerirán mano de obra e insumos para la reconstrucción. El sector turístico, importante fuente de ingresos para estos países, se ha visto dañado gravemente con la destrucción de hoteles y zonas turísticas y seriamente comprometidas por la muerte de unos 9.000 turistas, en su mayor parte europeos y de éstos muchos escandinavos (unos 1.400 suecos), entre fallecidos y desaparecidos. Afectados, así como por los daños en sus instalaciones. ¿Se pueden predecir los tsunamis? Después de una catástrofe de este tipo siempre se plantea la pregunta de si la catástrofe se podría haber evitado a través de la predicción, que actualmente es difícil, con un buen sistema de alertas de tsunamis en la zona; o a través de una buena planificación territorial que minimice los daños. El mayor problema que se plantea ahora es que el resultado de las investigaciones llevadas a cabo tras el tsunami en el 2004, confirma que la catástrofe vivida podría volver a suceder pronto. Esta confirmación ha acelerado la creación de un sistema de alerta de tsunami para el océano Índico. En marzo de 2005, Indonesia y el Instituto de Investigación Geocientífica ubicado cerca de Berlín (Alemania) firmaron un acuerdo para instalar un sistema de aviso de tsunami en el Océano Índico. Teniendo en cuenta que la mayoría de los tsunamis se generan por temblores en el fondo marino, el sistema podría ser altamente efectivo. Cuantos más sismógrafos se instalen en la región, mejores serán las lecturas y se dispondrá de mayor tiempo para emitir un aviso de alarma y alerta. El sistema de advertencia de tsunamis se basa en las medidas sísmicas que pueden detectar los terremotos y las erupciones volcánicas capaces de producir un tsunami; aunque dado que sólo una pequeña proporción de ellos generan tsunamis, un sistema de advertencia basado únicamente en estos datos produciría demasiadas falsas alarmas y, por consiguiente, una reacción negativa en la población. El sistema está basado en una compleja red de elementos que, en su conjunto, pueden aportar la información necesaria para emitir una advertencia de tsunami. Sin embargo, es importante comprender cómo se comportará el tsunami cuando se acerca a la costa. A medida que el suelo oceánico se eleva cerca de una masa terrestre, impulsa las olas a mayor altura. Pero mucho de esto depende de lo rápido que cambia el fondo oceánico y desde qué dirección se acerca la ola. |
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Aunque también hay sus correspondientes intentos de predicción basados en un sistema de monitoreo marino en los que intervienen esencialmente los detectores de presión en profundidad y los medidores de mareas para seguir el nivel del mar en la costa. El grabador de la presión en el fondo marino mide el volumen de agua que hay sobre él, lo que varía según la altura de la ola, y envía la información a la boya que hay en la superficie. Las boyas monitorean las condiciones existentes en la superficie y envían esta información, así como los datos obtenidos del fondo marino al satélite que, a su vez, lo reenvía a las estaciones base. |
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En la actualidad, se están mejorando las estaciones existentes para que puedan enviar datos en tiempo real vía satélite a los nuevos centros nacionales de tsunamis y se están equipando con paneles solares para que puedan continuar funcionando incluso cuando el mal tiempo produzca cortes de suministro eléctrico.
Los países del Océano Índico no se pueden permitir el lujo que suceda otro desastre de esa magnitud en sus playas y necesitan, lo antes posible, un sistema de advertencia de tsunamis. En la actualidad, el único sistema de Advertencia de Tsunami que se encuentra operativo desde 1968 está situado en la región del Pacífico.
El terremoto que causó el tsunami fue detectado por diferentes estaciones sísmicas del mundo, sin embargo, al carecer de un sistema de advertencia en el lugar, la información no llegó a la población.
Hasta que el Sistema de Advertencia en el Océano Índico esté operativo, los Centros de Hawai y Japón se comprometen a facilitar la información actual a los países en la región. En total, veinticinco países se han unido para recibir estas advertencias.
Llegar a un acuerdo sobre qué país se encargará de centralizar la información y de remitirla a los demás no parece sencillo. Tailandia, India e Indonesia luchan por conseguir sus propios sistemas, lo mismo que Australia, Malasia y Singapur. Lo importante es que las alertas se puedan enviar en cuestión de minutos tanto a los gobiernos locales como a las autoridades regionales y los medios de comunicación.
Las Naciones Unidas están ayudando a los países aportando otras medidas, en este caso preventivas a largo plazo, como por ejemplo, impartiendo clases sobre tsunamis en los centros educativos, instruyendo a periodistas y personal cualificado y asegurándose de que todo el material se encuentre disponible en los idiomas de cada zona.
Así mismo se llegó a la conclusión de la necesidad de elaborar un mapa de las zonas costeras para señalar las más expuestas a los efectos y las que se pueden considerar como seguras para la evacuación de personas ante una emergencia.
Muchas de las islas pequeñas de la zona, Sri Lanka e Indonesia no tienen los fondos para poder afrontar los gastos de un sistema de advertencia tan sofisticado por el que las boyas de advertencia cuestan 320.000 dólares cada una. Las autoridades de Indonesia muestran su preocupación con respecto al gasto que supone, mientras que la UNESCO parece bastante predispuesta a colaborar en su instalación. Algunos países han recibido ayudas económicas para afrontar el gasto que supone este sistema.
Esta claro, que los esfuerzos para mitigar catástrofes de este tipo deben dirigirse a una buena gestión y planificación del territorio de las zonas más amenazadas. Una vez conocidos los lugares en los que se encuentran las fuentes sísmicas, hay que tomar las medidas adecuadas para el desarrollo de las poblaciones en estas zonas, al igual que en las zonas donde puedan producirse tsunamis.
En el campo de la educación, explicar a la población con qué riesgo convive y como autoprotegerse. Y por último es necesario que haya una interacción entre los sectores científico, político y social para la ejecución de medidas correctivas.
Bibliografía · http://es.wikipedia.org
· http://www.venelogia.com
· http://spaceplace.nasa.gov
· http://www.alertatierra.com/TsSumatra.htm
· http://atlas.snet.gob.sv/
· http://www.earthquake.usgs.gov
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