| |
| Revist@ Digit@l del IES Ciudad los Angeles |
|
OTROS MUNDOS, OTRAS CIVILIZACIONES |
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
por Jesús Luna Torres. Profesor de E. Física del IES Ciudad los Ángeles y Jefe de Campamento de la Ruta Quetzal |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
El Desierto Moche
El día 14 de enero de 2011, procedente de Madrid y después de doce horas de vuelo transoceánico aterricé en Lima. Nuestro objetivo preparar la expedición Ruta Quetzal 2011, “La Aventura de Martínez Compañón en Perú. Del Desierto Moche a la Selva Amazónica”. Desde aquí y en el mismo día, tras otra hora de vuelo llegué a mi destino, la ciudad de Chiclayo.
Situada al norte del Perú, esta ciudad al igual que toda la costa peruana está sometida a un fenómeno meteorológico, denominado “el niño”. Su efecto es más que evidente, todo son dunas y arena, típico paisaje de un desierto. Sin embargo, este manto de arena esconde una de las culturas más impresionantes del Perú, la Moche.
Nuestra agenda es muy intensa y esa misma tarde nos reunimos en el Museo de las Tumbas Reales (Lambayeque) con Walter Alva, sin duda, el arqueólogo más famoso del Perú. Descubridor del yacimiento arqueológico del Señor de Sipán, (considerado el Tutankamón de América).
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Son un grupo de tumbas reales moches, fechadas entre los siglos III-IV d.C, ubicado en el valle medio del río Lambayeque. |
|
|
 |
|
|
Tumba del Señor de Sipán (Cultura Moche siglo III a IV d.C.) Perú |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Pero ¿ quiénes fueron los Moches ? La cultura Moche o también conocida como Mochica se desarrolló en el período comprendido entre el 100 y 700 d.C. en la costa norte del Perú. Sus orígenes se remontan a varias culturas anteriores como la Cupisnique y la Salinar o Vicús de las que heredaron una serie de especialidades y gustos que he podido apreciar tanto en sus cerámicas, de belleza extraordinaria, como en sus impresionantes edificaciones, concretamente las Huacas del Sol y de la Luna. A estos aspectos tenemos que añadir el sofisticado proceso de irrigación que llegaron a desarrollar para cultivar y que consiguió convertir un desierto en un auténtico vergel. Para el propio Walter Alva, los Moches o Mochicas fueron una cultura comparable a la griega, la egipcia o la mesopotámica. Su estructura social estaba muy jerarquizada, con gran presencia de guerreros y rituales de sangre cuyo objetivo sería mantener el control de los fenómenos climatológicos, políticos y sociales. |
|
|
 |
|
El Doctor Walter Alva nos propone hacer talleres de arqueología, tejidos, cerámicas y sobre todo, lo más impresionante… nos deja acampar con los expedicionarios dentro de las instalaciones del Museo de las Tumbas Reales. Por si esto fuera poca emoción, nos va a regalar con una representación del Señor de Sipán, la misma noche de nuestra llegada. Y luego dicen que no existe la máquina del tiempo.
<<< Museo de las Tumbas Reales (réplica de una pirámide truncada moche). Entre su colección se encuentran 2.000 piezas de oro.
|
|
|
Nuestro siguiente destino fue el increíble Museo Nacional de Sicán, situado a media hora de Chiclayo. Aquí nos esperaba su director, el doctor Carlos Elera Arévalo. Sus conocimientos y aportaciones sobre la cultura Sicán, nos dieron una visión más completa de su extraordinario desarrollo desde los años 800 a 1375 d.C. |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
Nos cuenta entre otras maravillas, que en esta zona se han encontrado toneladas de Spondylus (la concha sagrada), el lugar donde más concentración hay en todo el Perú. La presencia de esta concha bivalva era un signo inequívoco para los gobernantes: las lluvias estaban al caer. Imaginaos lo que suponía tener un bioindicador del clima en aquellos tiempos. También se le conocía como “Mullu” o el oro rojo de los incas. Además de ser comestible (está delicioso). Yo tuve la oportunidad de probarlo en Salango, un pequeño pueblo de pescadores en Ecuador y todavía lo recuerdo como algo extraordinario. Otras utilizaciones fueron como adorno, siendo muy apreciado por la clase gobernante moche e incaica. Fue utilizado también como moneda de intercambio, y como objeto de importancia ritual en la región por más de 4.000 años (un ejemplo claro de su utilización, es el ritual de sangre durante el período moche-tardío).
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Es decir, era un símbolo sagrado asociado a las ofrendas en peticiones a los dioses y en las ofrendas funerarias de la élite. Asimismo se ha descubierto que los Moches lo asociaban con el lado izquierdo, perteneciente usualmente a las mujeres, y por lo tanto estaba también asociado a la feminidad. Pablo Neruda lo inmortalizó con los siguientes versos: “Saqué del mar, abriendo las arenas, La ostra erizada de coral sangriento, Spondylus cerrando en sus mitades la luz de su tesoro sumergido, cofre envuelto en agujas escarlatas,
o nieve con espinas agresoras"
(Mollusca gongorina, perteneciente a su obra: Canto General) |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
La Selva de los Guerreros de la Niebla
Entramos en el reino de los Chachapoyas, también llamados Sachapuyas, del quechua sacha (selva) y puyos (niebla), que eran conocidos por los incas con los que se enfrentaron en reiteradas ocasiones, como los guerreros de la niebla. Según los cronistas españoles Cieza de León y Blas Valera, los Chachapoyas eran blancos y sus mujeres hermosas en extremo. Su florecimiento data del 800 d.C. al 1500 d.C., hasta la llegada de los incas dirigidos por Túpac Inca Yupanqui, hijo de Pachacútec por los años setenta del siglo XV.
Después de ocho horas de carro llegamos a la Ciudad de Chachapoyas (departamento Amazonas). Es de noche y está lloviendo.
Esta ciudad fue fundada el 5 de septiembre de 1538 por el Capitán Alonso de Alvarado en el lugar denominado la Jalca Grande, lugar que no reunió las condiciones mínimas, lo que motivó que nueve días después fuera trasladada a la localidad de Levanto. Finalmente en 1544 establecieron la ciudad en el lugar que actualmente ocupa. Desde ese momento fue el centro de operaciones para la conquista de la selva.
|
|
|
 |
|
Situada a 2300 m. y con amplias montañas que la rodean, uno tiene la sensación de estar en un continuo cambio de ecosistema, del valle a la cima y de la cima a los valles. Sus caminos van totalmente encajonados entre inmensos cortados que dan una sensación de grandiosidad y a la vez de vértigo. Las distancias aquí son muy difíciles de apreciar pues sólo ves montañas y más montañas. La niebla lo envuelve todo al amanecer (fenómeno de evapotranspiración). Poco a poco y durante el tiempo que el sol va calentando la masa blanca, todo el entorno se va aclarando dejando paso a la altas montañas y al verde rabioso del bosque de altitud. Eso sí, al otro lado de las montañas y como si se descendiera por un tobogán está la madre de todos los ríos: el Amazonas. De la ciudad lo que más impresionó fueron sus casonas con un estilo propiamente hispano, con sus patios interiores, sus balconadas, sus flores y sus fuentes. Al día siguiente, nuestra primera marcha fue a los Sarcófagos de Karajía pertenecientes al complejo arqueológico de Chípuric dentro de la Cultura Chacha (1110 a 1300 d.C.), que se caracterizaba por la forma en que enterraban a sus muertos, en las paredes verticales de las innumerables montañas que recorren esta espina dorsal montañosa: los Andes. Las tumbas, que no han sido aún profanados, aparecen en grupos de 4 a 8 estando lateralmente unidos y reclinados de espaldas a la roca de la cueva o hendidura. |
|
|
Momia chachapoyas |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
Es importante destacar que los sarcófagos constan de dos partes: cabeza y bustos trabajados en forma compacta, y la cápsula funeraria que figura alrededor del contorno del cuerpo. La cabeza está coronada por un tocado o cráneo trofeo. Estos sarcófagos también son llamados por los lugareños Purunmachos. |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
<<< Sarcófagos de Karajía
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
 |
|
|
|
Sarcófagos de Karajía |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Cuando llegamos no había nada, la paz era sepulcral, nunca mejor dicho. Estamos ante unas formas de enterramientos únicas en el mundo. Ni una sola alma en el lugar y por el camino, gente del campo atendiendo a sus chacras para poder sobrevivir. Tarea muy dificultosa si añadimos que estamos en torno a los 3.000 m de altitud, donde un simple paso realizado apresuradamente te puede dejar sin aliento. Aquí las tornas cambian, abajo los vivos y arriba los muertos. No cabe duda de que subirlos tan alto y a un lugar tan inaccesible es una tarea de ingenio y valentía. Pero también es una cuestión de creencias y por consiguiente de ritual. Para estos pueblos, los muertos siempre tenían que estar orientados al este y así poder ver salir el sol todos los días. Además al hacer tan inaccesible su enterramiento, los protegían de la profanación y el saqueo. Cuando estás abajo y lo miras no puedes más que estremecerte ante tan extraordinaria visión, en medio de vertiginosas paredes verticales con la selva al fondo y con esos policromados. Probablemente por eso se ha acuñado el término tumbas de los abismos. Sin embargo, uno no para de sorprenderse cuando está en estos lugares. Justo debajo, en el camino, encontramos los restos óseos de los que probablemente ha sido una profanación. Aquí son muy habituales y a tales sujetos se les denomina “huaqueros”. Buscan tesoros y joyas pero al final lo único que consiguen es destruir el patrimonio arqueológico y cultural del Perú. Huesos esparcidos, cráneos, tibias, costillas, fémures, etc… son el escenario de su paso. Nuestra actividad es constante, al siguiente día nos dirigimos hacía San Pablo Valera, punto de comienzo de nuestra marcha hasta las catarata de Gocta (la tercera más alta del mundo, 771 m). Este pueblo está rodeado de montañas y eso le hace parecer un punto en la inmensidad. Aquí encontramos algo extraordinario, la iglesia que aún se mantiene en pie a duras penas, la fundó el mismísimo Martínez Compañón, allá por el siglo XVIII. No cabe duda de que es una maravilla. Su interior nos depara aún más sorpresas, por ejemplo, el sincretismo religioso. Símbolos del sol y de la luna adorados por los moches e incas entremezclados con la iconografía cristiana. Aquí el tiempo parece que se ha detenido. Cuando uno cruza su umbral, parece estar en otra época, en otro espacio. A otra dimensión nos lleva una pequeña casa que ha conservado las características arquitectónicas de la época prehispánica. Es de madera con el techo de paja y se encuentra justo detrás de la iglesia. La imagen es de lo más ilustrativa, dos concepciones del mundo y de la sociedad, juntas a pesar del paso del tiempo. Fascinante. |
|
|
|
 |
|
Comienzo a caminar y ante mí se presenta la inmensidad de las montañas y el bosque húmedo. Enfrente más montañas, más verde, es impactante. A lo lejos como hilos blancos vemos caer varías cascadas de agua. Son siete cataratas que nos van dando la bienvenida. Verde, blanco y azul son los colores que imperan en nuestra marcha. El impulso por intentar ver más cerca tan increíble espectáculo nos hace acelerar la marcha. Sin embargo, la altitud se hace notar, debemos caminar despacio, recrearnos con el paisaje.
Me acompañan Manuel Enrique Malaver (arqueólogo) y Jauri Basan (un joven de 16 años que vive en San Pablo Valera). La vegetación se hace cada vez más espesa, estamos entrando en el bosque de altitud. El camino se hace más estrecho y la vegetación se va cerrando. Encontramos, devorado por la vegetación y por el tiempo, un trapiche (ver imagen al final del artículo), de donde se obtenía el guarapo bebida fermentada del jugo de la caña de azúcar. Con el bagazo, que son los restos de la caña exprimida, los habitantes de estas latitudes hacen el fuego que alimenta sus casas.
Más adelante, unos dibujos de color rojo en las paredes de las montañas nos anuncian que estamos ante petroglifos. El que más me sorprende es el dibujo de una llama. Todos son de color rojo. Hay otros más pero no está claro qué pueden ser. Seguimos adelante y Manuel me advierte que esté atento pues en esta zona la selva ha fagocitado restos habitacionales de los Chachapoyas. Efectivamente, me indica unas piedras que hacen una forma circular entre la espesura: son sin lugar a duda los restos de una de ellas. Cada vez que nos adentramos más en la selva van apareciendo estos restos, es algo impresionante, la vegetación ha cubierto todo un pueblo. Y parece que hay mucho más, el problema como me comentaba Manuel, es que no tienen medios para poder seguir excavando y limpiando la zona. También encontramos restos de un sarcófago profanado.
Después de dos horas de caminata, llegamos a la primera catarata de Gocta, el espectáculo es grandioso. Una masa de agua cayendo sin cesar y creando alrededor una nube blanca que te empapa antes de llegar. El ruido es ensordecedor, miles de litros de agua impactando sobre las rocas que te atraen como un imán. Así que sin pensármelo dos veces, me quito la ropa y me lanzo al lateral de la cascada. La sensación es casi eléctrica. Una fuerza inconmensurable me recorre todo el cuerpo, parece como si la catarata tirase de mí hacia arriba. Siento que casi vuelo…
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
Al salir me siento con energías renovadas, dispuesto a seguir la marcha hasta la segunda catarata de Gocta (la tercera más alta del mundo, 771 m). Son dos horas de bajada, en ocasiones bastante empinada y rodeados de una vegetación muy espesa. Justo en un recodo otro nuevo hallazgo, una cueva me llama la atención, bajamos y con nuestras linternas accedemos a ella. Manuel me va informando de los detalles, la tierra del piso, los bordes de adobe. No hay duda es otro enterramiento Chachapoyas, también profanado. Toma nota mi amigo Manuel para dar cuenta al resto de los arqueólogos. El paisaje es impresionante, la perspectiva es única, seguimos descendiendo y empiezan a aparecer fósiles, en plenos Andes. Son conchas marinas petrificadas en la piedra, las hay por todo el camino. Subimos un poco, giramos el camino y después del recoveco, ahí está el segundo salto de Gocta. Si el primero es impactante el segundo, lo es aún más. Me quedo tieso. No puedo más que sentarme a presenciar la mayor de las sinfonías y el espectáculo más grandioso. La naturaleza, se hace suprema en Gocta. No sé cuánto tiempo estuve contemplando aquella maravilla. |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
- Catarata de Gocta (Perú). - Jesús Luna junto al salto de Gocta. - Con Enrique Malaver, el arqueólogo que me acompañó a Gocta. |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
Dos horas más de caminata y tenemos la suerte de presenciar algo único, varios gallitos de roca, el ave nacional del Perú, nos saludan desde los árboles, con su característico sonido como si fueran monos. Su plumaje naranja nos deja atónitos. Después una subida dura nos devuelve a la civilización, estamos ya en el pueblo de Cocachimba. Han sido seis horas de marcha, pero me ha parecido estar caminando por un paraíso terrenal. <<< Gallito de Roca o Tunki (Rupicola Peruana) |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
La Fortaleza de Kuélap Aquí estoy un día después de la gran marcha, todavía impactado por lo vivido y dispuesto a seguir caminando durante tres horas, desde el pueblo de Tingo hasta la fortaleza que se halla a 3.000 metros sobre el nivel del mar. El camino es estrecho al principio y transcurre por un valle de clima templado. Las aguas que recorren este valle son las del río Utkubamba, afluente del Marañón. El reto es que son tres horas de subida, todo subida, cuesta arriba y ascendiendo hasta los tres mil metros. El paisaje del valle es fantástico pero al no haber vegetación, el sol nos abrasa. El ritmo es lento como corresponde a una ascensión de este tipo y cuando estás justo por llegar, de nuevo la naturaleza te sorprende y te fascina, cientos de montañas y nubes nos avisan de que estamos muy cerca de la fortaleza. Salimos de una curva y se produce el gran momento, allá arriba como salida de una leyenda la fortaleza de Kuélap nos observa. Sus muros interminables nos dan fe de su grandiosidad. |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Cuando veo esto me pregunto ¿qué habrá llevado a este pueblo a construir tan gigantesco testimonio de arquitectónico? y además aquí arriba a 3.000 m y con estos caminos. Me parece cuando menos increíble. Sin embargo, la perfecta organización de los Chachapoyas pudo levantar en el siglo XII d.C. esta imponente mole de 10.000 toneladas de piedra tallada. Su forma elíptica alargada, orientada de sur a norte, construida sobre lo alto de un cerro cuyas laderas son muy abruptas e inaccesibles, por lo que sus defensores sólo tenían que preocuparse por cuidar la cuarta posición; la entrada principal está construida estratégicamente de tal manera que les resultara muy fácil controlar el ingreso; esto indica que no se trata sólo de un conjunto habitacional sino de un reducto fortificado, quizás usado como extrema defensa. |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
- Plano de la fortaleza de Kuélap y recinto habitacional de la fortaleza con cabañas indígenas. |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Es curioso observar como las casas de estos indígenas se parecen a los castros celtíberos de la península ibérica. En términos antropológicos se suele denominar estas similitudes, evoluciones convergentes. Es decir, dos sociedades que no han tenido contacto, llegan a las mismas conclusiones arquitectónicas o de cualquier otro tipo. |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Zaña y el museo de Afroperuano Me quiero despedir de esta gran aventura que os he relatado, comentando el aspecto más curioso e ilustrativo del mestizaje en América y concretamente en Perú. Está a 35 minutos de Chiclayo y es un pueblo que se llama Zaña, aunque su nombre completo es Villa Santiago de Miraflores y Zaña. Un lugar increíble con fértiles tierras, ubicado en un punto estratégico que lo convertía en el mejor paso entre la costa y la sierra. El lugar originariamente estaba habitado por el pueblo Moche, sin embargo, al llegar los españoles se produjo la incorporación de otros contingentes sometidos, como los negros africanos que eran utilizados para las labores más duras. Asimismo durante el siglo XIX, los hacendados de la región trasladaron también trabajadores asiáticos, surgiendo así después de muchos años una población con rasgos asiáticos, negros, moches y europeos. Allí pudimos localizar y visitar el museo de la negritud y deleitarnos con sus ritmos y sus décimas. Sin embargo, no acaban aquí las grandes sorpresas que nos deparó este lugar, entre otras que en 1680, el pirata Edward Davis hizo una visita nada cortés al pueblo. Desembarcando en el puerto de Chaperre, recorrió las siete leguas que distan y arrasó el lugar, eso sí capturó a la bella Mencía, dama de alcurnia por la que solicitó 50.000 pesos. Sin embargo, aunque el rescate se pagó, según cuentan la bella se fugó con el pirata y nunca más se supo de ella. Otra de las catástrofes que sufrió Zaña fueron las fuertes lluvias que en 1720 la destruyeron casi por completo. |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
Aquí encontramos también a uno de los personajes más legendarios y controvertidos de la historia de Iberoamérica, Catalina de Erauso, vasca de nacimiento (1592-1620), también conocida como la Monja Alférez o la Monja Peregrina que, durante casi veinte años se hace pasar por hombre siendo una mujer. Espadachín y soldado interviene en la guerra de Chile contra los valientes e indomables araucanos, consiguiendo el grado de alférez debido a su valiente participación. Sin embargo, su identidad masculina se viene abajo cuando en una trifulca (de las muchas en las que sólo mediaba la espada), concretamente en Huamanga (Perú) cae gravemente herida. Al descubrirse el pastel, es condenada a muerte (no era la primera vez). Sin embargo, un instante antes de ejecutarse la sentencia pide comulgar, y es en ese mismo instante cuando pone pies en polvorosa para refugiarse en sagrado (convento de dominicas). Cuenta toda su vida en el convento al obispo y le es conmutada la pena. Más tarde el rey Felipe IV, al conocer la historia la premia con una pensión vitalicia de 800 ducados. Y para rematar la faena, el papa Urbano VIII la permite vestir como hombre por el resto de su vida. Casi nada para aquella época. Así que además de una gran espadachina, Catalina tuvo que ser una persona de gran carisma y muy convincente. Una vida increíble llena de duelos, pendencias y pasiones, pero no imposible, que ha inspirado a novelistas, dramaturgos y cineastas. Nuestra expedición Ruta Quetzal, El Misterio de los Caminos Blancos Mayas (2010), la homenajeó poniendo un busto en la ciudad de Orizaba (México) donde murió. |
|
|
|
Catalina de ERAUSO, la monja alférez. |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Entre las tradiciones que más destacan en Zaña, una muy especial es la pasión de sus habitantes por las décimas de pies forzados. Una tradición de la época colonial que aún se mantiene viva, al igual que la elaboración de dulces (hay diez familias de dulceros) que tienen una merecida fama en todo el Perú. En mi despedida de Zaña, tengo la gran suerte de conocer a Antonia Oliva, una mujer que recita décimas de memoria, está cerca del templo de San Agustín, el que mejor conoce y mejor explica a aquellos que la quieran oír. Le pido que me recite alguna décima de las que conoce y así poder llevarla siempre en mi corazón: “Escrita en todas sus ruinas esta villa tiene historia historia llenas de gloria historia por cada esquina. Zaña alberga gente china africana también tiene juntos nadie los detiene al mostrar su gran cantar y siendo Zaña inmortal en décimas te previene.” |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Telar de cintura, cultura moche |
|
Trapiche de caña de azúcar |
|
|
|
|
Marimba. museo afroperuano |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Museo afroperuano Zaña |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|