Por qué SIRINGA
  Revist@ Digit@l del IES Ciudad los Angeles 2010 - Un año con nombre propio -
   
   

 


SEMANA BLANCA EN ASTÚN

Alumnos de 3º de ESO con las profesoras Mari Cruz Tello de Educación Física y Belén Arranz de Inglés han iniciado el segundo trimestre de este curso 2009-2010 esquiando y en un programa multiaventura en la estación de Astún en el Pirineo aragonés cerca de Jaca (Huesca) entre los días 11 y 15 de enero.

Han regresado encantados de la experiencia. Os presentamos el lugar donde han estado y crónica y reportaje fotográfico de la actividad.


 

 

 
 
 

   
 
     

La estación de esquí del Valle de Astún se encuentra en el Pirineo aragonés, a 33 km de la ciudad de Jaca. Su situación privilegiada y estratégica en el centro de una zona que une las estaciones de esquí de Formigal, Astún y Candanchú la convierte en una de las estaciones de esquí más importantes de España y Europa.

Astún está situado en un paraje único, entre los picos de Aspe, Anayet y Midi d'Osseau, justo en la base de un circo de montaña, confluyendo todas sus laderas en el centro de la estación. Además del esquí se practican otro tipo de actividades de multiaventura como senderismo, rafting, escalada…

                  Redacción de Siringa  
                         
                     
         

CRÓNICA y FOTOS del Viaje de 3º de ESO a Astún

en el Blog de la profesora de E. Física Maricruz Tello.

ENTRA

     
                     

Viaje a Astún por Alfredo Gómez, 3º C

Nos montamos en el bus a las once y media camino de Jaca.

Cuando llegamos era de noche y paramos enfrente de las pistas donde íbamos a esquiar. Los monitores eran muy majos y tenían todos las mismas ganas de liarla que nosotros.

La primera noche creo que nadie durmió y cuando todavía no había amanecido y vinieron a despertarmos dando golpes a la puerta, no nos podíamos levantar de la cama.

Los desayunos estaban decentes y nos preparábamos para salir hacia las pistas de Astún. La primera clase con Jon, el monitor de snow, fue bastante dolorosa. Todos nos caimos más de diez veces como mínimo. La comida estaba bien y después de comer volvíamos al albergue, nos duchábamos y salíamos a dar una vuelta por el pueblo de Jaca algunos días y otros nos quedábamos por allí esperando a cenar, que por cierto, la cena no estaba nada bien.

Después de cenar jugábamos en una sala con los monitores al futbolín o al ping pong algunos días y otros a unos juegos que hicieron pasar vergüenza a muchas personas. También fuimos a la bolera un par de días y a la discoteca donde nos entregaron los diplomas.

La mañana siguiente nos dedicamos a tirarnos bolas de nieve porque había nevado mucho y no pudimos hacer snow hasta que fue más tarde.

La despedida de los monitores fue lo peor aunque algunos no hemos perdido el contacto con ellos.